domingo, 9 de mayo de 2010

Ideas e ideales I (pensar y hablar)

Supongo que, como tantas otras veces, los griegos (los clásicos; los actuales ni pinchan ni cortan) fueron los culpables. Tenían esa pulsión mística que les hacía preferir el mundo soñado sobre el real. Y eso que también se esforzaron en atender a la realidad para conseguir aprehenderla. En todo caso, ellos empezaron a hablar de "ideas". Y las ideas, y sus herederos, los ideales, son el tema de este post.

¿Qué rayos es una idea? Se podría contestar a esta pregunta tan característicamente filosófica diciendo que una idea es lo que tenemos cuando pensamos. Ante lo cual, el filósofo incordiante tiene la obligación de preguntar: "¿qué es pensar?" a lo cual podría responderse que pensar es tener una idea sobre algo.

A este paso no llegaremos a ninguna parte. Intentemos salir del bucle. ¿Qué hacemos cuando pensamos o tenemos "ideas" sobre "algo"? Ahora vamos un poco mejor. Lo primero que hacemos es dividir la realidad toda (lo que "es") en dos mundos: lo que "existe" fuera de nosotros, ese "algo" sobre lo cual pensamos, y las "ideas", que son lo que "existe" dentro de nosotros mismos. ¿Por qué operamos esta división, casi siempre de modo inconsciente? Porque, como humanos que somos, vivimos bajo la presión opuesta de dos fuerzas, una que nos opone al mundo circundante, otra que nos conecta con él. Y, cuando enfocamos el mundo como nuestro opuesto, aún así queremos mantener la conexión con nosotros, de igual modo que, cuando nos identificamos con el mundo circundante, aún así queremos mantener nuestra distinción-oposición a él.

Somos parte del mundo, y por eso mismo no somos el mundo. Estamos dentro y fuera del mundo. Necesitamos expresar esa posición existencial nuestra. Pero esta es otra cuestión. Necesitamos "expresar". Sería más exacto decir, no que necesitamos expresarla, sino simplemente que expresamos. Y ¿qué es expresar?

Expresar es hablar. Expresar es convertir en acto humano la continuidad entre el hombre y su mundo. ¿Cómo lo hacemos? Hablando. Y ¿qué es hablar? Básicamente, hablar es proferir ciertos sonidos. Pero no se trata de sonidos cualesquiera, sino de sonidos con "significado". Y ¿qué es el "significado"? "Significado" no es más que la consciencia de que un sonido emitido por uno de nuestros congéneres evoca en nuestra mente una percepción concreta, o una elaboración mental concreta, o bien otro sonido con significado.

Sé que no lo estoy poniendo fácil. Pero es que no es fácil. Se trata de una cuestión sumamente compleja o, mejor dicho, de una cuestión sencilla pero extremadamente difícil de dilucidar, precisamente en razón de su sencillez y de su proximidad a nosotros mismos. Porque en el expresar, en el hablar, en el tener ideas y producir ideales, se cifra gran parte de lo que los hombres somos.